El hecho ocurrió en el Central Park de Nueva York, Estados Unidos, hasta donde llegaron oficiales de policía, pero no encontraron a nadie.

Sin embargo, gracias al video que grabó el propio hombre denunciado, se conocieron con detalle los hechos, donde quedó claramente evidenciado que el afroamericano únicamente le estaba reclamando que le pusiera la correa a su perro.

El incidente fue capturado el fin de semana por Christian Cooper y fue difundido el lunes en Twitter por su hermana. Para este martes ya acumulaba más de 30 millones de visualizaciones.

Incluso el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio ha reaccionado a lo ocurrido asegurando que “el video publicado de Central Park es claro y puro racismo”.

“Ella llamó a la policía porque él era un hombre negro. Incluso cuando ella no estaba cumpliendo las normas. Ella decidió que él era el criminal y nosotros sabemos por qué: este tipo de odio no tiene cabida en nuestra ciudad”, escribió el alcalde en su cuenta de Twitter.

El video tomado por Cooper muestra en el momento en el que la mujer, identificada como Amy C., empieza a pedirle que deje de grabar y le dice que va a llamar a la policía: “Les voy a decir que hay un hombre afroamericano lanzándome amenazas de muerte”.

Estoy en el Ramble y hay un hombre afroamericano con un casco de bicicleta que me está grabando y amenazándome a mí y a mi perro”, se le escucha decir a Amy C., mientras está hablando por teléfono con la policía.

La empresa para la que trabaja la mujer, Franklin Templeton, anunció en un primer momento que había suspendido temporalmente a su trabajadora mientras investigaba lo ocurrido y este martes confirmó su despido.

“Tras nuestra revisión interna del incidente de ayer en Central Park hemos tomado la decisión de despedir a la empleada involucrada, con efecto inmediato. No toleramos racismo de ningún tipo en Franklin Templeton”, señaló la firma de inversiones a través de Twitter.

En declaraciones al canal CNN, la mujer denunciante pidió “disculpas públicas a todo el mundo”.

No soy racista, no pretendía dañar a aquel hombre de ninguna manera. Pienso que simplemente tenía miedo. Cuando estás sola en la Ramble, no sabes lo que está pasando. No hay excusa, no es defendible”, dijo.

Los medios de Estados Unidos están poniendo este caso como un ejemplo del racismo extendido por todo el país y las frecuentes llamadas a la policía que hacen personas de raza blanca para denunciar a personas negras por asuntos triviales.