Escrito por:  Redacción Mundo
Feb 11, 2026 - 11:13 am

El asesinato de Jeffry Araya, de 34 años, conocido como ‘Saya’, ocurrido dentro de un gimnasio en Cartago, estaría relacionado con una disputa territorial entre bandas criminales, según la valoración preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), entidad encargada de investigar todos estos hechos en Costa Rica.

El crimen se registró la noche de este lunes, alrededor de las 8:00 p. m., dentro del gimnasio Vitafuerte Fitness Center, cuando un sujeto armado ingresó al establecimiento portando un casco de motociclista. De acuerdo con la información oficial, el atacante se acercó directamente a Araya, quien se encontraba ejercitándose, y le disparó en reiteradas ocasiones, en presencia de otras personas que estaban dentro del local y que quedaron en alto riesgo al quedar en la línea de fuego.

La víctima recibió impactos de bala en el rostro, la garganta y la espalda, y fue declarada sin vida en el sitio. Agentes judiciales recolectaron una gran cantidad de indicios balísticos en la escena, mientras avanzan las diligencias investigativas para identificar al responsable del homicidio.

Según explicó el director a. i. del OIJ, Michael Soto, el asesinato se enmarca en una seguidilla de hechos violentos recientes que han sacudido a distintas comunidades de la provincia. El jefe policial indicó que el análisis preliminar apunta a una fuerte pugna por el control territorial entre organizaciones criminales asentadas principalmente en el cantón de La Unión y el sector central de Cartago.

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“En las últimas horas han ocurrido algunos hechos de sangre en la provincia de Cartago. El análisis que hemos hecho nos da la impresión de que hay una fuerte lucha de territorios entre varios grupos”, señaló Soto, quien añadió que el OIJ trabaja de manera coordinada con la Fuerza Pública para tratar de contener la escalada de violencia.

Con el paso de las horas también salió a la luz el historial judicial de la víctima. Registros de carácter judicial señalan que Araya había salido recientemente de prisión y que, al momento de su muerte, mantenía al menos nueve causas penales abiertas en distintas fiscalías del país, varias de ellas por delitos de alta gravedad.

Entre los procesos figuran robos agravados reiterados, una causa por tentativa de homicidio y expedientes por portación ilegal de armas, algunos de los cuales seguían activos. Además, las autoridades confirmaron que había recuperado su libertad hace aproximadamente un mes, pese a que aún tenía procesos pendientes.

Para los investigadores, este perfil judicial se convierte ahora en un elemento clave para establecer el móvil del crimen y determinar si se trató de un ajuste de cuentas vinculado a disputas entre estructuras criminales.

El caso continúa bajo investigación, mientras Cartago enfrenta un repunte de violencia que ha encendido las alertas de las autoridades y de la comunidad.

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