De acuerdo con el canal WTHR, afiliado a la cadena NBC, Eduardo Posso, de 33 años y padre biológico de la víctima (cómplice), y su esposa Dayan Median Flores, de 26, son acusados de negligencia criminal, agresión y confinamiento después de que la policía dice que su hijo murió de hambre, fue maltratado y fue asesinado lentamente.

El delito de agresión será imputado luego de que las autoridades forenses determinen la causa exacta de la muerte de Eduardo Posso, de 12 años.

Posso y su pareja habían llegado hace algunos días a la ciudad de Bloomington y se estaban hospedando en el hotel Economy Inn. Debido a su trabajo como promotores circenses, viajaban alrededor de todo Estados Unidos, indica el canal estadounidense.

La pareja, al ver que el menor se les podía morir en su habitación de hotel, lo llevaron a un hospital cercano, adonde llegó pesando tan solo 22 kilos y sin nada de grasa corporal. Los esfuerzos médicos no lograron reanimar a Eduardo y murió el pasado viernes, explica ese medio.

Por las terribles condiciones en las que estaba el niño, el hospital dio aviso a la policía de Bloomington para que investigara a sus papás. El jefe de policía del condado de Monroe, Brad Swain, se mostró consternado por este caso:

“No he tenido, en 30 años, un caso como este… Está más allá de todo lo que he tenido que ver en mi trabajo”, señaló Swain y luego explicó que Eduardo murió de manera lenta y dolorosa, detalla WTHR.

Los detectives del caso señalaron el niño estuvo encadenado a la bañera en la habitación del hotel, sin comida y la clara evidencia fue encontrada en los celulares de la pareja originaria del estado de Florida, señala el mismo medio.

Entre las fotos y videos hallados, hay una selfi de Eduardo Posso junto a su hijo encadenado con grilletes. Incluso, encontraron un tipo de cámara de seguridad atada a la barra donde se pone la toalla, la cual les daría imagen en vivo las 24 horas, finaliza el canal de televisión.