De acuerdo con El Diario, el pasado sábado 30 de enero, los vecinos del hombre, residentes de una zona residencial del barrio madrileño Tetuán, llamaron a la policía después de escuchar los ladridos de la mascota del hombre e intentar comunicarse con él.

Los vecinos explicaron que el hombre, de 72 años, recientemente había sido dado de alta, tras estar hospitalizado varios días en el Hospital de La Paz por coronavirus, señala el mismo medio.

Sin embargo, el septuagenario no contestaba las llamadas al teléfono y a su puerta. Además, su perro, un Cocker, no paraba de ladrar, detalla el rotativo español.

Los policías españoles, acompañados de los bomberos, entraron a la vivienda y encontraron al hombre acostado en la cama, a punto de desmayarse, pero todavía vivo.

Rápidamente lo trasladaron a otro centro médico, donde se recupera satisfactoriamente de las secuelas que le dejó el COVID-19, agrega El Diario.

El perro, que con sus ladridos alertó a los vecinos del estado de su dueño, fue llevado al Servicio Veterinario Municipal de Urgencias (Sevemur) del Ayuntamiento de Madrid para ser atendido, pero este lunes una vecina lo recogió y se encargará de él mientras dure la hospitalización de su amo, finaliza ese medio.