Un juez de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos denegó un pedido de los republicanos de Pensilvania para detener el conteo de votos recibidos después del día de las elecciones, decisión que deberá confirmar el pleno del tribunal este sábado.

El fallo se produjo cuando el demócrata Joe Biden adelantaba a Donald Trump en los conteos en un estado que puede asegurarle su acceso a la Casa Blanca.

Trump no ha cesado de denunciar el voto por correspondencia, afirmando, sin prueba alguna, que genera un vasto fraude electoral. Todo esto sabiendo que los demócratas han optado por sufragar por vía postal, más que los republicanos.

El pedido había sido formulado por el Partido Republicano de Pensilvania, asegurando que unos 4.000 votos, en su mayoría favorables a Biden, son inválidos. No obstante, la ley electoral del estado autoriza el conteo de los votos emitidos hasta el martes y llegados a los circuitos hasta tres días después de la elección, es decir el viernes.

El juez Samuel Alito ordenó también que en ese mismo estado se mantengan separadas algunas papeletas de ciudadanos que votaron por primera vez y que aún no habrían presentado una identificación necesaria, confirmando de esa forma una decisión ya tomada por las autoridades electorales de ese estado.

El fallo del juez Alito confirma la decisión tomada por las autoridades locales antes de las elecciones de contar por separado las boletas llegadas por vía postal con el fin de poder eliminarlas en caso de que sean invalidadas.