En el transcurso de este jueves, la campaña del presidente estadounidense fracasó en su intento de que los tribunales detuvieran el escrutinio en el estado clave de Michigan, lo que representa su segunda derrota legal en sus intentos de desafiar el escrutinio.

Con el 98 % escrutado, Biden acumula el 50,6 % de los votos en ese estado, frente al 47,8 % de Trump, que en 2016 se impuso en ese territorio por un estrecho margen.

Por otro lado, aunque el equipo del presidente sí ganó una querella en Pensilvania para ampliar su acceso a los lugares de escrutinio de votos, esto no le permite frenar el cómputo ni invalidar ninguna papeleta, como pretendía, aumentando las posibilidades de una remontada demócrata.

Y es que en la madrugada de este viernes la ventaja de Trump prácticamente se había esfumado en Georgia, quedando en tan solo 665 votos, y se extinguía rápidamente en Pensilvania, donde se redujo de 22.576 votos a 18.229 en solo unas horas.

Es por esto que entabló su séptima demanda, pidiendo a un tribunal federal de Pensilvania que emita una orden de emergencia para evitar que “se siga contando cualquier papeleta” en ese estado mientras no haya observadores de su equipo presentes.

Tímida victoria legal de Trump en Pensilvania, sin repercusiones inmediatas

Por otra parte, en respuesta a otra demanda de la campaña, una jueza estatal ordenó a los condados de Pensilvania que mantengan separadas algunas papeletas de aquellos ciudadanos que votan por primera vez y que aún no han presentado la identificación necesaria.

La jueza, Mary Hannah Leavitt, dio la razón a la campaña de Trump en su argumento de que el estado de Pensilvania no actuó debidamente al alargar hasta el 12 de noviembre el periodo que tenían esos votantes para demostrar sus datos de identidad, y recortó ese plazo hasta el próximo 9 de noviembre.

No está claro a cuántos votos afecta esa orden, pero las papeletas que cumplan esas condiciones deben mantenerse apartadas hasta que se decida el caso, en un momento en el que el resultado en Pensilvania está muy ajustado.

Por ahora, sin embargo, no se ha detenido el escrutinio en Pensilvania ni se ha invalidado ninguna parte del cómputo que se ha hecho hasta ahora en ese estado bisagra.

Pensilvania sería definitiva si la gana Biden

El camino de Trump para ser reelegido es complejo, ya que además de mantener Pensilvania tiene que llevarse los otros tres estados que quedan en juego: Georgia, Carolina del Norte y Nevada.

La campaña de Trump ha presentado demandas para desafiar el escrutinio en otros tres estados clave, Nevada, Michigan y Georgia, aunque en los dos últimos territorios los tribunales han desestimado sus querellas; mientras que en Wisconsin, el equipo del presidente ha pedido un recuento de los votos.