De acuerdo con la última actualización del Centro de Elecciones del condado de Maricopa, Trump recibió 38.388 votos más en el último conteo, lo que significa poco más del 53 % de los sufragios de esta tanda, un porcentaje que está por debajo del casi 60 % que debería puntuar para recuperar el liderato en las urnas en ese estado, que otorga 11 votos electorales.

El diario The Washington Post informa que el número de votos con que Joe Biden aventaja a Donald Trump es de 29.861; los votos contabilizados más recientemente incluyen la ciudad de Phoenix y sus alrededores y son el 53 % para Biden y el 47 % para Trump.

Sin embargo, de los 71.932 tarjetones recibidos en el último lote, 38.388 fueron para Trump y 31.433 para Biden, señala el ‘Post’.

Aún faltan por computar 173.000 papeletas en todo el estado de Arizona, mientras que en el condado de Maricopa, cuya capital es Phoenix, faltan unas 92.000, según una fuente citada por la agencia Efe.

Así, con aproximadamente el 95 % de los votos escrutados, Biden encabeza la contienda por casi 30.000 votos de ventaja, una diferencia corta que provoca que Trump y sus seguidores tengan la esperanza de poder firmar una victoria “in extremis” en un estado tradicionalmente conservador.

Biden, al que medios como la agencia Associated Press (AP) y la cadena de televisión Fox News dieron como vencedor la noche electoral, ha insistido por activa y por pasiva en que se deben contar todos los votos antes de que se proclame un vencedor.

Arizona, un feudo conservador inexpugnable desde que en 1996 el progresista Bill Clinton (1993-2001) ganara, puede cambiar de signo en las próximas horas.

La tarea es difícil, pero no imposible: Trump debe recibir el apoyo de algo más del 58 % de los votos restantes en todo el estado.

Trump denuncia fraude electoral

La principal preocupación expresada por el mandatario y coreada por algunos de sus votantes es que se esté dando un “fraude electoral”, una alegación no comprobada que pone en riesgo la salud y la credibilidad de la democracia estadounidense.

En una protesta este viernes enfrente del centro de conteo en Phoenix, unos 600 simpatizantes de Trump se quejaron contra lo que consideran un proceso “corrupto” que ha favorecido al candidato demócrata.

Entretanto, Trump se aferró este viernes a la vía legal para lograr la reelección a medida que se reducían sus opciones de ganar, y volvió a cuestionar sin pruebas “la integridad de todo el proceso electoral” en su país.

“Seguiremos en este proceso a través de todos los aspectos de la ley, para garantizar que el pueblo estadounidense tenga confianza en el Gobierno. Nunca dejaré de luchar por ustedes y por nuestro país”, dijo Trump en un comunicado distribuido por su campaña, mientras que muchos de sus simpatizantes marchan armados y amenazantes.