Además, el paquete de acciones para reducir la expansión del virus impedirá viajar a algunas regiones según el nivel de riesgo.

“La situación en Italia es grave”, afirmó Conte, que también ordenará cierre total de museos y exposiciones, así como restricción para que los centros comerciales abran en fines de semana y festivos.

“La prioridad es defender la salud”, reiteró el jefe de gobierno, tras reconocer que es consciente del “enfado de los ciudadanos” al referirse a las violentas manifestaciones de los últimos días en algunas ciudades contra las determinaciones.

Por ahora, Italia evita decretar un segundo confinamiento nacional para prevenir que las regiones con menos contagios adopten medidas excesivas.

Además, se mantiene la norma para que los restaurantes y bares no puedan recibir clientes después de las 6:00 p.m., lo que ha desatado protestas de ese sector económico.

“El primero de noviembre registramos 1.930 personas en cuidados intensivos”, es decir “un poco más de la mitad” de la capacidad que tiene Italia, advirtió el jefe de Gobierno.