Este es el aeropuerto más grande de Brasil y la carga robada está valorada en algo más de 30 millones de dólares, señalaron fuentes de la Policía Civil.

Los ladrones llegaron en dos vehículos hasta un almacén de ese aeropuerto y, acto seguido, anunciaron que se trataba de un robo, agarraron el oro, guardado en un furgón de valores blindado, y huyeron, manteniendo como rehenes a dos personas, uno de ellos el supervisor de logística de la terminal, según las autoridades.

Posteriormente, abandonaron los dos vehículos, que también estaban con distintivos de la Policía Federal, en otro punto de la región, a unos 12 kilómetros del aeropuerto, donde también soltaron a los rehenes.

El mencionado supervisor de logística declaró a las autoridades que los ladrones, antes del asalto, hicieron rehén a su familia en la víspera y le dijeron que solo sería liberada al día siguiente, es decir, este jueves, como así ocurrió.

Según su testimonio, los sospechosos abandonaron después los dos vehículos con los que realizaron el robo y se montaron, con la carga de oro, en una camioneta Chevrolet S10 blanca y una ambulancia.

La Policía cree que los atracadores consiguieron informaciones privilegiadas, mientras mantenían como rehenes a la familia del supervisor.

La corporación ha desplegado un operativo en la región para recuperar el oro y detener a los infractores, de los que, hasta el momento, se desconoce su identidad, mientras avanzan los interrogatorios a los familiares y a otros trabajadores del aeropuerto.

El funcionamiento del aeropuerto no se ha visto afectado y opera con normalidad.