El hombre, de 36 años, nadó con todas sus fuerzas para tratar de llevar a los niños a un lugar seguro, pero a lo último se quedó sin fuerzas y se ahogó, informó Daily Post.

Laura Burford, esposa de la víctima, aseguró en un comunicado —conocido por el diario británico— que su marido murió como un héroe:

“Sus siete hermosos hijos han perdido a su padre. Murió salvando la vida de sus hijos en el mar. No hay palabras para describir el dolor. Siempre le agradeceré por traer de vuelta a nuestros bebés”

Lauren Stevens, de 11 años, le contó a Daily Mail que al ver en problemas a su papá, ella y sus hermanos les avisaron a unos socorristas, quienes de inmediato fueron en su rescate y le dieron reanimación cardiopulmonar.

En ese momento, según su testimonio al rotativo británico, Jonathan hizo un último esfuerzo para comprobar que ella y los demás estaban bien:

“Creo que papá usó su última fuerza para abrir los ojos y sonreírnos. Cuando vio que estábamos bien, supo que podía irse y morir feliz”.

En Go Fund Me, una amiga de la familia describió a Jonathan como “un verdadero héroe” y lanzó una campaña de recaudación de fondos para apoyar a la familia Stevens luego de la tragedia que vivieron el domingo 2 de agosto. El objetivo era de 5.000 libras esterlinas (24,6 millones de pesos), y este ya se cumplió.