De acuerdo con George Blair-West, reconocido psiquiatra y que ha estado tratando a Jeni durante los últimos 20 años, el trastorno de personalidad múltiple es una táctica sofisticada desarrollada por niños que experimentan un trauma significativo antes de los ocho años, publica el portal local News.com.au.

Lo que parece empujar a la mente a hacer esto, más que cualquier otra cosa, es darse cuenta de que no tienes salida, que nadie vendrá a buscarte, nadie está ahí para salvarte, estás por tu cuenta y tienes que encontrar una solución que sea completamente tuya”, explicó el psiquiatra al mismo medio.

Por los constantes y salvajes abusos, Jeni llevó a la justicia a su padre Richard Haynes. Las violaciones, además del trastorno mental, también le dejaron graves secuelas físicas por lo que tuvo que someterse a varias cirugías para reparar su intestino, su coxis y su ano, detalla el portal australiano.

“Mi padre infligió, eligió infligir, severa, sádica y violentamente abuso. Era completamente inevitable, ineludible, pero eligió hacerlo todos los días de toda mi infancia”, dijo la víctima.

Sobre las 2.500 personalidades que desarrolló Jeni Haynes, Blair-West indicó: “Su mente solo viene con una solución increíblemente sofisticada e inteligente para un escenario que la mayoría de nosotros no podríamos comenzar a entender o relacionarnos… No hay nada de malo en la mente humana de Jeni o de cualquier otra persona que sufra un trastorno de identidad disociativo”, cita News.com.au.

En el juicio en contra de su progenitor, el pasado 21 de febrero, Jeni relató, a su modo, todo lo que sufrió en su infancia. Por momentos, la mujer habló como una niña de cuatro años llamada ‘Symphony’, un niño de 11 años de edad ‘Judas’ y un adolescente robusto y fuerte llamado ‘Musculos’, explica ese medio.

Para el juicio, Richard Haynes tuvo que ser enviado por las autoridades del Reino Unido y luego de escuchar el crudo relato de su hija, se desmoronó y se declaró culpable, finaliza News.