De acuerdo con la entidad, es la primera vez que las autoridades sanitarias confirman que una cepa de coronavirus sobrevivió durante un largo periodo en el empaque de un “producto en condiciones especiales de transporte refrigerado”, indicó el diario estatal Global Times.

“Los virus supervivientes en la superficie de los productos podrían infectar a quien entre en contacto con ellos sin usar protección”, recalcó el Centro de Prevención y Control de Enfermedades.

Las autoridades sanitarias de China, sin embargo, aseguraron que no han detectado hasta el momento ningún caso a través del consumo de alimentos, por lo que consideran “muy bajo” el riesgo de contagio para el público en general.

Yang Zhanqiu, subdirector del Departamento de Biología de la Universidad de Wuhan (origen del brote), afirmó que este descubrimiento puede ayudar a “avanzar en la investigación sobre la capacidad de supervivencia del virus”.

La Comisión Nacional de Sanidad concluyó que el rebrote detectado el pasado 11 de octubre en la ciudad de Qingdao se debió a dos estibadores del puerto, que contrajeron el COVID-19 al entrar en contacto con productos que contenían restos del virus.

Para frenar la expansión del brote, el gobierno de esa localidad  puso en marcha una campaña de testeo masivo. Según el último balance, en China hay 249 contagios activos, de los cuales 4 se encuentran en estado grave.