Sifontes, de 34 años, escribió una carta para la cadena BBC, en donde dio todos los detalles de cómo descubrió que con apenas 2 días de nacida fue secuestrada y 11 meses después puesta en adopción.

La guatemalteca relata al medio británico que tuvo una gran niñez y que sus padres siempre le dijeron que fue adoptada. Aunque siempre se sintió parte de la familia Fanon, con el paso del años sí se percató de que era muy diferente a ellos físicamente.

“No te llevé en mi vientre, pero siempre te llevé en mi corazón”, le decía siempre su mamá adoptiva. En la adolescencia, indica la guatemalteca en la misma cadena, empezó a sentir más curiosidad sobre su familia biológica y cada que cumplía años se preguntaba si su verdadera madre estaba pensando en ella.

“Empecé a hacerme preguntas cuando era adolescente. Como cualquier jovencita que se convierte en mujer, quería saber quién era yo. Me miraba en el espejo y quería saber a quién me parecía”, escribió Sifontes en la BBC.

Sin embargo, detalla, empezó a buscar seriamente a su familia biológica cuando se convirtió por primera vez en madre. La historia “oficial”, la que le presentaron a la pareja belga, es que su mamá estaba en muy malas condiciones económicas, que no tenía para comer ella y que por eso la dio en adopción voluntariamente.

El expediente de adopción tenía tantas inconsistencias con algunas fechas, problemas de cronología que Mariela Sifontes empezó a dudar mucho sobre la historia “oficial”. Por ello, empezó a buscar en la prensa y se encontró con reportajes sobre niños robados y adopciones ilegales en Guatemala.

En medio de su búsqueda, la mujer contactó al periodista Sebastián Escalón por un artículo en el que él habló sobre Ofelia de Gamas, quien era cuñada del entonces presidente de Guatemala Oscar Mejía Victores y luego había sido arrestada junto a Edmond Mulet en 1980 por tráfico de niños.

De Gamas aparecía en el expediente de adopción de Mariela Sifontes como testigo en una falsa acta notarial. Tras las investigaciones, la treintañera supo que esta mujer hacía parte de la agencia de adopción ‘Hacer Puente’, que estaba aprobada por el gobierno de Bélgica.

“Me parezco a mi mamá. Casi parezco una gemela de mis hermanas. Es una conexión visceral. Pensé que mi corazón iba a explotar cuando vi sus perfiles y fotos en Facebook. Mi hermana mayor al principio pensó que era mentira. Una de mis hermanitas me dijo: ‘Es imposible que seas Mariela, está muerta’”, indicó la mujer a la BBC.

“Entonces mi mamá, Lorena, me escribió: ‘Hola, mi amor, creo que soy tu mamá. Mi corazón se va a detener, me dijeron que estabas muerta’”, agregó.

Según le contó, fue robada con 2 días de nacida. A su madre la engañaron y le dijeron que estaba en un hospital diferente y luego cuando volvió a donde dio a luz, aseguraron que su hija había muerto y que no podía ver su cuerpo porque la habían enterrado en una fosa común.

“Tuvo que firmar un papel, pero no era el mismo que formaba parte de mi expediente. La primera conversación con mi madre, por videollamada, fue muy intensa. Ella estaba muy agitada, se movía, lloraba. Cada 7 de noviembre publicaba una oración a su hija muerta y ahora me tenía delante. Para ella fue como ver un fantasma”, escribió para esa cadena.

Luego de ser robada, estuvo en cautiverio durante 11 meses, hasta que fue entregada a la familia belga, que pensaba que todo estaba en regla, pero en realidad no fue una adopción sino una venta de una bebé.

“Hoy estoy cansada de vivir dos vidas en una. La gente que hizo esto me condenó a vivir separada de mis padres para siempre. Me robaron la vida”, finalizó la guatemalteca con pasaporte de Bélgica, que trata de superar esta historia junto a su esposo y sus 2 hijas.