La situación jurídica del derrocado líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, dio un nuevo giro en las últimas horas. La corte federal de Nueva York decidió aplazar su próxima audiencia del 17 al 26 de marzo. La razón, según la Fiscalía estadounidense, obedece a complejos “problemas de planificación y logística” para movilizar al prisionero.
Maduro, de 63 años, fue capturado el pasado 3 de enero en una operación militar de alta precisión en Caracas que puso fin a su mandato. En su primera comparecencia, el líder chavista se declaró inocente de los cargos de narcotráfico y lanzó una frase que ya recorre el mundo: aseguró ser un “prisionero de guerra”.
Uno de los puntos que más ha generado debate es el control económico que la Casa Blanca ejerce tras la transición liderada por Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina.
Se conoció que, bajo los nuevos acuerdos, todo el dinero que Venezuela obtenga por la venta de crudo tiene una restricción inamovible: solo podrá ser gastado en productos fabricados en Estados Unidos. Esta medida asegura que el flujo de caja regrese directamente a la economía norteamericana mientras dure la ocupación.
Mantener el orden en el país suramericano no está saliendo barato. Según cifras reveladas por Bloomberg, el despliegue militar de Estados Unidos ha costado cerca de 20 millones de dólares diarios desde noviembre hasta enero.
Por otro lado, la esposa de Maduro, Cilia Flores (69 años), también capturada en la misma operación, deberá presentarse ante el tribunal el mismo 26 de marzo.
En medio de la tensión, el fiscal general Tarek William Saab ha propuesto una amnistía que busca la “pacificación real” del país. La polémica surge porque Saab propone que este beneficio no solo incluya la excarcelación de presos políticos, sino que sea el camino para que Estados Unidos libere al depuesto Nicolás Maduro y a su esposa.
Qué pasará con los presos políticos que no han sido liberados en Venezuela
El abogado Juan Luis González da detalles sobre el proceso y la liberación de Rocío San Miguel, la presa política venezolana que a pesar de ser liberada continúa en el proceso judicial. También habló de cómo ve el panorama sobre los presos políticos que aún no han sido liberados.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO