El valioso auto fue confiscado gracias a un testigo que observó cómo el vehículo era conducido a un garaje y será ahora examinado a fin de obtener huellas que lleven al ladrón, comunicaron. Se busca, además, establecer quién tiene acceso al garaje.

El lunes, un ladrón de autos se presentó a un concesionario de vehículos antiguos en Düsseldorf y se hizo pasar por un potencial comprador.

Cuando el vendedor cedió el asiento del conductor al supuesto cliente durante el recorrido de prueba en una carretera de la localidad de Neuss, el desconocido, apenas al volante del vehículo rojo de 400 caballos de potencia aceleró y se dio a la fuga, dejando al vendedor en la calle.

El Ferrari modelo 288 GTO, construido en 1985, había sido ofrecido por un concesionario de autos clásicos por más de 2 millones de euros. Se dice que el primer propietario fue el expiloto de Fórmula 1 Eddie Irvine.

Sin embargo, y para su desgracia, el ladrón fue fotografiado poco antes de la prueba, lo que ahora podría facilitar su búsqueda. La policía publicó este miércoles la foto con la debida autorización judicial, informó la agencia alemana de noticias DPA.

La policía se vio favorecida por el hecho de que había muchas unidades en la carretera debido a un operativo especial en la región.

Así logró, tras la información del testigo, inspeccionar rápidamente el garaje, que se encuentra a unos 25 kilómetros al suroeste del lugar del robo.