De acuerdo con la agencia de noticias Associated Press (AP), las solicitantes de visa en estado de embarazo serán tratadas de igual manera a quienes van al país norteamericano para recibir tratamiento médico para frenar “turismo de maternidad”.

En ese sentido, las mujeres deberán demostrar que van a ser tratadas en algún centro asistencial y, sobretodo, demostrar que tienen dinero para costear ese tratamiento. De lo contrario, les será negada la visa, explica esa agencia.

AP conoció estas nuevas restricciones este miércoles y asegura que dos funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU. dijeron que entraran en vigor desde este viernes 24 de enero de 2020.

“La práctica de viajar a los Estados Unidos para dar a luz es fundamentalmente legal, aunque existen casos dispersos de autoridades que arrestan a operadores de agencias de turismo de nacimiento por fraude de visas o evasión de impuestos. Las mujeres a menudo son honestas sobre sus intenciones cuando solicitan visas e incluso muestran contratos firmados con médicos y hospitales”, detalla la agencia americana.

Donald Trump, desde su campaña, ha luchado contra la migración y ha apretado algunas reglas para evitarlo en masa, pero tiene en contra la ley de la ciudadanía por derecho de nacimiento, la cual entrega la ciudadanía a cualquier persona nacida en EE. UU., por lo que ahora pone esta estrategia a andar.

AP da en el clavo y se plantea la pregunta de cómo los oficiales migratorios determinarían si una mujer está embarazada o no.

“Los funcionarios consulares no tienen derecho a preguntar durante las entrevistas de visa si una mujer está embarazada o tiene la intención de hacerlo. Pero tendrían que determinar si un solicitante de visa vendría a los Estados Unidos principalmente para dar a luz”, explica ese medio.