Estados Unidos sufre una “epidemia” de violencia con armas de fuego, como la ha descrito el presidente Joe Biden en repetidas oportunidades, debido a los últimos tiroteos que se han registrado en algunas ciudades.

Este domingo, por ejemplo, el Departamento de Policía del Condado de Kenosha (Wisconsin) confirmó que en el bar ‘Somers House Tavern’ se reportó una balacera a la medianoche, que dejó tres personas muertas.

“El autor de los disparos, que ha sido identificado como un varón de raza negra, está siendo buscado por las autoridades, que han calificado el incidente de específico y aislado”, indicó el cuerpo de seguridad.

Horas más tarde, otras tres personas fallecieron luego de que se presentara un tiroteo en uno de los principales sectores de Austin (Texas). De acuerdo con la policía local, el incidente tuvo lugar en la zona de Great Hills Trail.

Estos dos ataques se producen después de que el jueves pasado ocho ciudadanos murieron y otros cinco resultaron heridos cuando un hombre armado abrió fuego de manera indiscriminada en un almacén de la empresa de servicios postales FedEx, en Indianápolis (Indiana).

Joe Biden le exigió al senado de Estados Unidos que refuerce el control de las armas de fuego y que deje de “aceptar” este tipo de violencia, que causa cerca de 106 víctimas mortales al día en el país.