Fueron tres hombres y una mujer los que estaban comercializando supuestas vacunas contra la COVID-19 por redes sociales, a 280 dólares, según la justicia de Venezuela.

“Dos ampollas de la presunta vacuna” además de “34 frascos de bromuro de rocuronio”, antibióticos inyectables y ampollas de tramadol fueron incautadas.

La aparición de un mercado negro de vacunas en Venezuela se ha convertido en un tema recurrente en el país. Varias fuentes han planteado el tema a la AFP refiriéndose a “dosis a 300 dólares” y “vacunas a 600”. Sin embargo, no ha sido posible verificar estas afirmaciones o una venta ilegal.

Venezuela ha registrado más de 175.000 casos confirmados de COVID-19, incluyendo más de 20.000 en marzo, y alrededor de 1.800 muertes desde el comienzo de la pandemia, de acuerdo con cifras oficiales. Estos balances son tachados de “totalmente falsos” por la oposición, que denuncia un colapso del sistema de salud venezolano.

Los hospitales están desbordados y las vacunas llegan a cuentagotas en este país en plena debacle económica.

El gobierno, por su parte, ha lanzado una campaña de vacunación con las vacunas rusa Sputnik V y la del laboratorio chino Sinopharm, aunque ha recibido menos de un millón de dosis. 

Funcionarios de Nicolas Maduro ha anunciado igualmente haber pagado poco más de la mitad del monto requerido para comprar 11,3 millones de dosis de vacunas a través del mecanismo Covax, gestionado particularmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ninguna de esas vacunas ha llegado al país.

Caracas asegura que las sanciones económicas, con el congelamiento de activos venezolanos en el extranjero, han atrasado el proceso, una explicación que la oposición venezolana ha calificado de “mentira”.

En tanto, Maduro aseguró que Venezuela va a producir una vacuna cubana contra el nuevo coronavirus, hasta dos millones de dosis por mes a partir de agosto.