Así lo informa el periódico The Washington Post, que asegura que los operativos se iniciaron este lunes y terminaron en la tarde del viernes.

Aunque voceros del Departamento de Seguridad Nacional dijeron que se trata de operativos de rutina, el diario los presentó como parte de la promesa de la administración de Donald Trump de expulsar a al menos 3 millones de ilegales con registros criminales.

“Estamos hablando de personas que son una amenaza para la seguridad pública o para la integridad del sistema de inmigración”, le dijo a The Washington Post Gillian Christensen, quien agregó que encontraron indocumentados de media docena de países latinoamericanos.

Los Estados donde se realizaron las redadas incluyen Atlanta, Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

Pero The Washington Post cita a activistas de inmigración que dijeron que también se documentaron redadas de “inusual intensidad” durante los 2 últimos días en la Florida (donde residen muchos latinoamericanos), así como en Kansas, Texas y Virginia.

A pesar de que supuestamente incluía solo inmigrantes con registros criminales, en las redadas cayeron personas con ofensas menores o ninguna.

Los operativos, descritos por The Washington Post como “a gran escala”, se realizaron durante el cumplimiento de la orden ejecutiva número 26, firmada por el presidente Donald Trump en enero pasado.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.