El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha cerrado oficialmente la revisión del caso de Jeffrey Epstein, el multimillonario acusado de una extensa red de tráfico sexual, después de dar a conocer el último grupo de documentos relacionados con la investigación. Según declaraciones del fiscal general adjunto Todd Blanche a ABC News, las indagaciones sobre los delitos de Epstein y su colaboradora Ghislaine Maxwell han finalizado formalmente. Maxwell, quien cumple una sentencia de veinte años de cárcel, fue pieza clave en los crímenes investigados. Epstein, por su parte, falleció en 2019 por suicidio en prisión, mientras esperaba enfrentar cargos federales.
El caso Epstein ha despertado enormes expectativas públicas acerca de posibles responsabilidades de figuras destacadas que mantuvieron vínculos con él. En una entrevista con CNN, Blanche reconoció que las víctimas buscan compensación por los abusos sufridos, pero enfatizó que la Fiscalía solo puede actuar sobre pruebas existentes. Las declaraciones de Blanche se produjeron a raíz de un comunicado de dieciocho sobrevivientes, quienes sostienen su compromiso con conocer la verdad y conducir a todos los responsables ante la justicia.
Una de las denuncias recientes apunta a que ciertos datos personales de víctimas no han sido debidamente censurados en los documentos divulgados, prometiendo el fiscal Blanche corregir esa situación. Paralelamente, representantes demócratas en el Congreso estadounidense han protestado argumentando que la publicación, aunque masiva, sigue incompleta. El viernes pasado el Departamento de Justicia reveló cerca de tres millones de páginas, incluyendo comunicaciones entre Epstein y figuras como el empresario Elon Musk o el secretario de Comercio Howard Lutnick.
Epstein fue declarado culpable en 2008 en Florida por cargos estatales relacionados con el pago por sexo a una menor. Más tarde, su muerte puso fin a su enjuiciamiento en un proceso federal. Aunque se sabe que mantuvo relaciones con personalidades como Donald Trump o el expresidente Bill Clinton, hasta la fecha no existen pruebas públicas que los vinculen con delitos concretos dentro de este caso, de acuerdo con la información divulgada por el Departamento de Justicia.
En Europa, el impacto de los archivos de Epstein sigue vigente en la esfera pública británica y continental. Fotografías reveladas muestran al ex príncipe Andrés en una situación comprometedora con una mujer, y la fundación de Sarah Ferguson, exesposa del propio Andrés, anunció recientemente el cese de sus operaciones tras numerosas revelaciones sobre sus lazos cercanos con Epstein. Mensajes privados entre 2009 y 2010 evidencian una relación cercana de Ferguson con el magnate, incluso después de que su conducta delictiva fuera ya de conocimiento público.
Por otro lado, en Reino Unido, Peter Mandelson, exministro laborista y antiguo embajador en Washington, dejará su escaño en la Cámara de los Lores tras su vinculación con el señalado delincuente. Al mismo tiempo, el escándalo alcanza la política eslovaca: el exministro de Exteriores, Miroslav Lajcak, renunció tras confirmarse contactos con Epstein, y la investigación salpica al presidente Peter Pellegrini y al primer ministro Robert Fico, según datos publicados por el portal Aktuality.sk.
En Estados Unidos, la Cámara de Representantes continuará analizando las implicaciones del caso con la participación directa de figuras como el expresidente Bill Clinton y la ex secretaria de Estado Hillary Clinton. El portavoz de los Clinton, Ángel Ureña, confirmó que ambos asistirán a testificar, subrayando que lo harán de buena fe con la convicción de establecer precedentes de transparencia ante situaciones de esta naturaleza. La magnitud de los documentos revelados y la persistencia de denuncias mantiene vivo el debate sobre la responsabilidad y la opacidad en torno a uno de los mayores escándalos de tráfico sexual de las últimas décadas.
¿Qué implicaciones tienen las publicaciones incompletas de los archivos en la percepción pública sobre el caso Epstein?
La revelación fragmentada de los documentos ha generado críticas sobre la transparencia del proceso, especialmente porque diversas personalidades públicas y políticas aparecen mencionadas en los archivos. La publicación parcial alimenta la percepción de que aún existen aspectos significativos del caso sin esclarecer, intensificando la desconfianza de la ciudadanía respecto al manejo del tema por parte de las autoridades estadounidenses.
Este contexto resulta especialmente relevante dado que la presión de víctimas, legisladores y sociedad civil ha sido clave para exigir la apertura total de la información. La insistencia en lograr una completa revelación de los hechos busca no solo justicia, sino también la restauración de la confianza en las instituciones encargadas de investigar y sancionar delitos de esta magnitud.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO