“En el día de ayer, [el] Dr. Jose Manuel Pinto Monteiro, abogado principal [de Álex Saab] en Cabo Verde, presentó una solicitud de habeas corpus —que busca evitar arrestos y detenciones arbitrarias de acuerdo al diccionario jurídico—, dirigida al presidente de la Corte Suprema de Justicia de Cabo Verde, con miras al retorno inmediato de su libertad“, señaló la defensa en un comunicado divulgado este viernes.

Saab permanece preso en Cabo Verde a la espera de que la justicia de ese país resuelva una solicitud de extradición de Estados Unidos, que lo acusa de ser testaferro del régimen de Nicolás Maduro y de su familia.

El recurso del ‘habeas corpus’ se introdujo, según el documento, por haberse “excedido el periodo máximo permitido para permanecer en prisión”, por lo que “el Sr. Saab se encuentra detenido ilegalmente”.

El exjuez español Baltasar Garzón, que lidera el equipo defensor de Saab, aseveró en días pasados que “el plazo máximo de privación de libertad en el marco de un proceso de extradición, bajo la legislación caboverdiana, es de 80 días”.

El empresario colombiano tiene más de 90 días detenido esperando que se decida si será o no extraditado a Estados Unidos. Pero en Colombia la Fiscalía General de la Nación también activó varios procesos contra él y lo acusó ante un juez de Barranquilla por los delitos de lavado de activos y exportaciones falsas, entre otros.

Por tal motivo, los abogados de Saab requieren su salida de prisión para que “permanezca en libertad, bajo vigilancia, hasta que la decisión sobre su proceso de extradición se resuelva”.

Saab fue detenido el pasado 12 de junio cuando su avión hizo escala en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral, y tras una petición de Estados Unidos cursada a través de Interpol por presunto blanqueo de dinero.

Un mes después, la justicia caboverdiana autorizó su extradición a Estados Unidos, una decisión que su defensa apeló de manera inmediata.

Luego de la detención de Saab, Venezuela señaló que él es un ciudadano venezolano y un “agente” del régimen que se encontraba “en tránsito” en Cabo Verde para volver al país.

El nombre de Saab apareció en los medios, después de mantener un bajo perfil en Colombia, cuando la exfiscal venezolana Luisa Ortega lo acusó en 2017 de ser uno de los testaferros de Maduro.

Saab, nacido en Barranquilla y de origen libanés, está relacionado con varias empresas, entre ellas, Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar alimentos y víveres con sobreprecios al régimen de Maduro.

Según un funcionario del gobierno estadounidense, el empresario colombiano y tres hijastros de Maduro se lucraron de estas operaciones con “cientos de millones de dólares”.

Washington también presentó cargos en julio pasado contra Saab y su mano derecha, Alvaro Enrique Pulido, por blanqueo.