Al tribunal internacional recurrió  la defensa, por considerar que el gobierno de Cabo Verde (donde está detenido Álex Saab) no le estaba dando “un trato justo ni razonable”, indicó EFE.

Al revisar el caso del empresario barranquillero, acusado de delitos como lavado de activos y estafa agravada, la Cedeao “puso en duda que se esté dando una atención médica adecuada” a Saab y , dice la defensa citada por EFE, “reconoce la preocupación por su estado de salud, por lo que le permite ser atendido por personal médico ajeno a la cárcel“.

“En estos cinco meses en los que el señor Saab lleva detenido, no se le ha permitido tener acceso a atención médica especializada. Además, se ha negado a su equipo de defensa copias de los informes médicos”, agrega la defensa, encabezada por el exjuez español Baltasar Garzón.

El empresario, señalado testaferro de Nicolás Maduro, fue trasladado por las autoridades de Cabo Verde a urgencias, en agosto, por supuestos problemas de salud. En ese momento se le hizo la prueba de coronavirus, que salió negativa.

Los quebrantos de salud de Saab fueron unos de los argumentos que la defensa utilizó, meses atrás, para solicitarle al país africano que le diera casa por cárcel.

Los abogados de Saab insiste en que él fue detenido de manera arbitraria y ha solicitado que se adopten medidas cautelares “ante las constantes vulneraciones de los derechos humanos sufridas” por el empresario que, reiteran, actuaba como Enviado Especial de Venezuela cuando lo aprehendieron el pasado 12 de junio.

Por eso, han acudido a la Cedeao con el objetivo de “obtener la liberación inmediata” de Saab y de presentar “las múltiples irregularidades que presenta su detención y la inmunidad e inviolabilidad que asisten al señor Saab como agente diplomático de la República Bolivariana de Venezuela”.

La defensa, además, solicitó a la Cedeao constatar las supuestas violaciones a la Carta Africana de los Derechos Humanos en este caso, así como las violaciones de los derechos fundamentales Saab.