La triste historia fue relatada por el diario The New York Times, el cual contó detalle a detalle los tratamientos que recibió la colombiana para salvarle la vida, aunque lastimosamente, sin éxito.

Toro se enfermó por el COVID-19 a mediados del mes de marzo luego de que había regresado de Colombia (a Nueva York) y desde entonces su familia, en nuestro país y en EE. UU. se reunía virtualmente para orar por la salud de la abuela. El 22 de ese mes le confirmaron que tenía el coronavirus, indica el mismo medio.

Dos semanas después de estar hospitalizada en el hospital de North Shore, los médicos le pusieron a la anciana un respirador artificial luego de que sus niveles de oxígeno cayeron en picada, explica ese rotativo.

Aunque ese tratamiento la mantenía con vida, su salud no mejoraba, por lo que el doctor Eric P. Gottesman, jefe de cuidados intensivos del hospital, se reunió por llamada con los familiares de la señora Toro para determinar los “objetivos de la atención, detalla el New York Times.

También les explicó que intentó con muchas opciones, como varios medicamentos, un tratamiento experimental y reposicionamiento para ayudar a mejorar sus niveles de oxígeno, pero que ninguno de ellos funcionó.

Desde que regresó de Colombia, junto a su nieta Eliana Marcela Rendón, la familiar con quien vivía en Estados Unidos, la mujer hizo varias caminatas, lo que según su familia demostraba que estaba bien de salud y que era muy activa. Incluso, la llamaban “Rocket Grandma” (abuela cohete), por todo lo que hacía: Ejercicio con pesas, viajaba constantemente sola a Colombia y subía sin ningún problema los 3 pisos para llegar al apartamento donde vivía, señala el diario neoyorquino.

El 6 de abril, los familiares de la anciana la lograron ver por primera vez desde que estaba hospitalizada, a través de una videollamado por Zoom, que una trabajadora social les ayudó a programar.

El último intento del doctor Gottesman para salvar la vida de Carmen Evelia Toro fue aplicar un tratamiento de 3 días de esteroides en dosis altas para tratar de ayudar a sus pulmones, sin embargo este tampoco funcionó y la colombiana falleció, indica el mismo medio.

Antes de ello, sabiendo que el tratamiento no estaba funcionando, Gottesman permitió que Eliana Marcela Rendón y su esposo la visitaran y le dieran el último adiós, donde estuvo toda la familia reunida, en el dolor, por medio de una videollamada, como quedó registrado en un video del New York Times.

“Eres la persona más noble y humilde que he conocido en mi vida. Abre los ojos, mi reina. Abre tus ojos. Las flores comienzan a florecer. Levántate, la primavera finalmente está aquí”, se le escucha decir a Rendón con sus últimas esperanzas de que su abuela sobreviviera.

Todos los familiares estaban orando al mismo tiempo, como lo hacían todos los días, pero esta vez, cuando terminaron, la respiración de Carmen Evelia Toro se ralentizó y después de aproximadamente una hora, se detuvo, finaliza el triste relato ese diario.