Union y Jefferson, dos condados ferozmente republicanos de Oregón, adoptaron el martes en un referéndum local que propone “mover las fronteras de Oregón”, en el noroeste del país, para unirse a Idaho.

“En Estados Unidos, en las diferencias entre liberales y conservadores… hay odio”, dijo el principal promotor de la iniciativa, Mike McCarter. “Las zonas urbanas pobladas están controlando a la masa de la población”, dijo a la AFP este jubilado de 73 años, que era gerente de un club de tiro.

Oregon se extiende desde la costa del Pacífico, relativamente rica y urbanizada, hacia las montañas y desiertos del interior, donde predominan la tala, la ganadería y la minería, por lo que es un estado muy heterogéneo.

Liderado por su gran ciudad, Portland, Oregon votó el martes por el candidato presidencial demócrata Joe Biden y no ha elegido un presidente republicano desde 1984. En contraste, la última vez que el agrícola Idaho votó por un presidente demócrata fue por Lyndon Johnson, en 1964.

Para que Union y Jefferson logren su objetivo, la anexión de los dos condados a Idaho tendría que ser aprobada primero por el estado de Oregón y el Congreso federal, lo cual es poco probable.

Eso no impide que la idea resuene entre muchos conservadores en Oregón y en todo el país, dice McCarter: “Es un choque definitivo entre el azul (demócrata) y el rojo (republicano)”, explicó. “Indiana e Illinois tienen el mismo problema, porque Chicago controla todo Illinois. En el estado de Nueva York, la ciudad de Nueva York controla todo Nueva York”.

La vieja idea de un gran estado de Idaho, o Estado Jefferson

“Hay un roce constante entre los valores de la vida urbana y rural”, recalcó McCarter, que está haciendo campaña para la integración de los condados rurales de Oregón, una zona del norte de California e incluso parte de Nevada en un ‘Gran Idaho’, que él cree que representaría los intereses y valores conservadores: Un ideal inspirado además en un intento fallido en la década de 1940 de formar un ‘Estado Jefferson’ que uniera el sur de Oregon y el norte de California.

Aunque el último referéndum parezca extravagante, “resuena con la división política en lugares como Oregón, que debería ser tomada en serio”, dice Steven Beda, profesor de historia de la Universidad de Oregón. “Habla de esta larga historia de muchas personas en la zona rural de Oregón que sienten que su identidad, así como la política y la economía, no se alinean con las grandes ciudades”, subrayó.

Para McCarter, el enfoque es pragmático y responde al deseo de “más libertad, menos legislación”, pues Idaho cobra menos impuestos, el costo de vida es menor, y el gobierno es más favorable a la posesión de armas, dijo. “Es muy emblemático de nuestra división rural aquí”, aseguró Beda. “Esa es la historia de la política estadounidense”.