Decenas de personas fueron arrestadas en Manhattan, Nueva York, durante manifestaciones en rechazo a la administración de Donald Trump y pidiendo el recuento de votos.

Al borde de las 22.00 (hora local), la Policía de Nueva York confirmó 20 detenidos y alegó que que “intentaron apropiarse de una protesta pacífica encendiendo fuegos, lanzando basura y huevos”. Unas dos horas antes, los manifestantes recorrían las calles aledañas al parque Washington Square Park, en la zona suroeste de la Gran Manzana, al grito de “No Trump, No KKK (Ku Klux Klan), No Facist USA” y “No hay justicia, no hay paz. Maldita policía racista”.

Se vivieron además momentos tensos cuando otros manifestantes quemaron varias bolsas de basura amontonadas en las calles, que los bomberos acudieron a apagar rápidamente. La Policía colgó varias fotos de basura ardiendo y destacó que ese tipo de vandalismo “pone a otros en riesgo y no será tolerado”, por lo que su foco es “desescalar la situación” para evitar mayores daños.

A primera hora de la tarde, cientos de personas más se concentraron en las escaleras de la céntrica Biblioteca de Nueva York, en la Quinta Avenida de Manhattan para denunciar los intentos de Trump de frenar el escrutinio en dos estados clave. Entre los leones que guardan las puertas del centenario edificio, organizaciones obreras, inmigrantes y políticas se dieron cita para mostrar su rechazo a la petición del equipo electoral de Trump de recontar los votos en el estado de Wisconsin y las amenazas de solicitar ante los tribunales la detención del escrutinio en Michigan y Pensilvania.

Minneapolis, escenario de la muerte de George Floyd, vuelve a las calles

Varias personas también fueron arrestadas en Mineápolis (Minesota). Los manifestantes, según la cadena CBS Local Minnesota, marcharon desde dos ubicaciones diferentes, la Cedar Avenue y el Centro del Gobierno del condado de Hennepin, con varias reivindicaciones. Además, indicó que la Policía cerró la autopista interestatal al tráfico y procedió a llevar a cabo los arrestos tras pedir a la multitud que se dispersara, sin que por el momento se sepa el número exacto de detenidos.

Mineápolis fue escenario de graves disturbios raciales entre finales de mayo y junio tras el asesinato de George Floyd, un afroamericano que fue asfixiado por un policía blanco, quien presionó la rodilla sobre su cuello durante 8 minutos y 46 segundos, pese a las protestas del hombre que se quejaba de que no podía respirar.

Filadelfia, Pennsylvania, pide conteo de todos los votos

Por otro lado, varios centenares de personas se manifestaron este miércoles en Filadelfia, la principal ciudad del estado de Pensilvania (EE.UU.), para que se cuenten todos los votos y se respete el proceso democrático, que debe finalizar con el recuento de las papeletas enviadas por correo.

Algunos se concentraron cerca del centro de convenciones, donde se está contando a contrarreloj el voto emitido por correo en la ciudad de Filadelfia, la más populosa del estado y que lleva retrasos en el conteo por la avalancha de este tipo de papeletas debido a la pandemia.

Las concentraciones, que también contaron con la presencia de simpatizantes del presidente Donald Trump, quien ha elevado el temor a un fraude sin aportar pruebas, se dan el día después de los comicios y cuando el estado ha comenzado a retomar el escrutinio del voto por correo, después de una larga noche enfocado en el voto presencial.

Este estado será decisivo para el desenlace de los comicios. Donald Trump todavía lleva ventaja en los votos emitidos este martes, pero los miles de votos por correo que faltan por contar permiten pensar que esto podría revertirse.

Portland vivió los disturbios más fuertes

Cientos de policías del estado de Oregón y manifestantes de izquierda protagonizaron escaramuzas durante la noche del miércoles en Portland, después de que grupos contrarios al presidente Trump rompieran escaparates de tiendas. El gobernador del estado activó la guardia nacional y las fuerzas de seguridad del condado de Multnomah arrestaron a nueve personas.

La policía advirtió de un posible uso de municiones y gases lacrimógenos ante el avance de los manifestantes, aunque no se registraron enfrentamientos directos con las fuerzas del orden, según un reportero de la AFP presente en el lugar.

Portland ha sido escenario durante meses de enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que protestaban por los asesinatos de afrodescendientes a manos de la policía en Estados Unidos. Los manifestantes que se habían reunido junto al río Willamette prometieron “proteger los resultados” de las elecciones del martes y portaban pancartas en las que se leía “Cuenten cada voto” y “La votación ha terminado. La lucha continúa”.

Paradójicamente, varios de los manifestantes portaban armas de fuego, como rifles. En una de las pancartas contra el racismo y el antiimperialismo de la marcha contenía la imagen de un rifle de asalto y la consigna “No queremos a Biden. Queremos venganza“.

Michigan, estado decisivo, también vive incertidumbre

La protesta en Detroit, frente a un centro donde se contabilizaban votos, fue mucho más pequeña, pero tensa, según un fotógrafo de la AFP en el lugar y videos publicados en las redes sociales. Al grito de “¡paren de contar!”, algunos manifestantes pro-Trump pidieron detener el conteo y observar el proceso, luego de que Trump anunciara una demanda legal para frenar la contabilización de votos en Michigan.

Videos de la protesta mostraron a los manifestantes con el puño alzado, mientras la policía les impedía entrar al centro de conteo de votos. Según el Detriot Free Press, luego se unieron a la protesta simpatizantes de Biden, lo cual aumentó la tensión.

La prensa estadounidense anunció el miércoles de tarde que ese estado fue ganado por Joe Biden, lo cual coloca al demócrata a las puertas de la Casa Blanca.

Biden suma 264 delegados en el Colegio Electoral y está a un paso de lograr los 270 compromisarios que dan las llaves de la Casa Blanca, frente a los 214 que acumula Trump. El camino a la Casa Blanca para el demócrata pasa por conquistar al menos uno de los cuatro estados clave que quedan en juego: Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia y Nevada.