En uno de los últimos actos de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, la CIA desclasificó todos los archivos secretos vinculados al avistamiento de ovnis alrededor del mundo, informó The Guardian.

El impreso británico, igualmente, señaló que la información (archivada en un CD-Rom de la agencia) fue comprada y subida a internet por John Greenewald Jr, fundador de ‘The Black Vault’.

“La CIA ha hecho increíblemente difícil usar sus registros de una manera razonable. Este formato desactualizado hace que sea muy difícil para las personas ver los documentos y usarlos para cualquier propósito de investigación”, afirmó el norteamericano en declaraciones recogidas por este mismo medio.

Aunque el CD-Rom contiene cerca de 2.780 páginas, Greenewald puntualizó que no hay forma de verificar que esos documentos tienen toda la información sobre los objetos no identificados, agregó el rotativo.

Dentro de los informes, según The Gurdian, hay varios archivos que hablan sobre algunas explosiones misteriosas en una ciudad rusa. Asimismo, revelan un relato en primera persona de un extraño avistamiento de un ovni cerca de Bakú, Azerbaiyán.

La desclasificación de esta información se da luego de que Trump aprobó un proyecto de ley en diciembre pasado, donde todas las agencias de inteligencia deberán hacer públicos sus hallazgos sobre objetos voladores no identificados.

Pentágono de EE. UU. reconoció que videos de ovnis eran reales

En agosto de 2019, el Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que tres videos, capturados por pilotos de avión (uno del 2004 y dos del 2015), sobre objetos no identificados eran reales.

“Los tres muestran incursiones en nuestros espacios de entrenamiento militar por parte de fenómenos aéreos no identificados”, afirmó el portavoz de la Marina, Joseph Gradisher, en la NBC News.

La Marina de ese país dijo que de ahora en adelante los avistamientos que se consideren reales se llamarán “fenómenos aéreos no identificados”, con el fin de diferenciarlos del mero fenómeno ovni, dada la “carga de irrealidad que el segundo acarrea”.