El buque zarpó el pasado viernes con cuatro familiares de tripulantes del submarino “que actúan como veedores de las tareas de búsqueda” y tres oficiales de la Armada argentina, detalla Clarín.

Desde el Seabed Constructor se envían cinco mini-submarinos autónomos UV —con capacidad de operación hasta los 6.000 metros de profundidad—, guiados desde la superficie por el mismo número de vehículos no tripulados, y monitoreados por satélites con sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas en inglés).

Hasta el momento, el equipo de búsqueda ha logrado el registro fotográfico de dos objetos metálicos en un segmento de la zona de búsqueda, según detalló un vocero de la Armada a Clarín:

“Uno es de un pesquero hundido no identificado y otro es pequeño y no podría ser el ARA San Juan”.

Por su parte, la empresa estadounidense Ocean Infinity, que apoya las labores de búsqueda, estudia si un objeto de 55 metros de largo hallado en la primera área donde buscan el submarino argentino ARA San Juan se corresponde con el sumergible.

El artículo continúa abajo

No obstante los familiares que trabajan junto a los estadounidenses en la búsqueda científica del submarino indicaron este miércoles que puede tratarse de una “formación geológica”.

“Estamos manteniéndonos cautelosos hasta que sepamos con exactitud de qué se trata el objeto”, dijo a Efe Andrea Merel, mujer del suboficial Alfaro Rodríguez.

El ARA San Juan, de 65,93 metros de eslora, desapareció en el Atlántico Sur el pasado noviembre con 44 tripulantes a bordo.