Monteiro Duarte, cuyos padres son originarios de Cabo Verde, acudió en ayuda de un antiguo compañero de la escuela, amenazado verbalmente por uno o varios individuos el sábado por la noche, de acuerdo con los primeros elementos de la investigación, citados en la prensa italiana. 

Hacia las tres de la madrugada, Willy y unos amigos se dirigían al coche para volver a casa, cuando llegó un auto a toda velocidad con cuatro hombres, bien decididos a aplicar un castigo, según testigos en el lugar.

Los amigos de Willy consiguieron huir, pese a las heridas, pero el joven cayó al suelo donde fue machacado con puñetazos y patadas, también en la cabeza. Cuando los equipos de emergencia llegaron, lo encontraron agonizando en un charco de sangre.

El asesinato tuvo lugar ante numerosos testigos en Colleferro, una comuna de 21.000 habitantes que forma parte de la zona metropolitana de Roma.

Los cuatro agresores fueron detenidos poco después de los hechos, con restos de sangre todavía en las manos, tomando una cerveza en un bar de su comuna, a 8 km, relató el diario Il Messaggero.

Se trata de dos hermanos ーespecialistas de artes marciales mixtas (MMA)ー y otros dos hombres, todos de entre 22 y 25 años, ya fichados por la policía.

Se abrió una investigación por homicidio involuntario en grupo. El cargo de odio racial contra una víctima negra por ahora no se ha contemplado.

“Adiós Willy, asesinado por su generosidad”, “Willy masacrado por una banda de boxeadores por haber defendido a un amigo”… El drama copaba el lunes las portadas de la prensa italiana, con la imagen del joven sonriendo en la escuela.

El lunes se declaró una jornada de duelo en la ciudad donde tuvo lugar el crimen, y en Paliano, donde vivía la víctima.