De acuerdo con el diario The Guardian, la policía fue alertada sobre las 5:15 p.m. (hora local) de ese martes luego de que los vecinos escucharon gritos desesperados de Stanley y de una de sus 3 hijas.

Las autoridades llegaron y trataron de separar a los enloquecidos y agresivos perros de la mujer. Lo lograron con uno de ellos, el cual fue trasladado a una perrera del condado, pero no pudieron con el otro por lo que tuvieron que dispararle y murió en el lugar, explica el mismo medio.

De inmediato, el grupo de paramédicos trataron de reanimar a la británica, pero las heridas eran demasiado graves y la declararon muerta, ante la mirada de sus hijas, indica el rotativo inglés.

Según los informes de la policía de Cheshire, los vecinos, en medio de su desespero por salvar a la mujer, lanzaron varios ladrillos a los canes, pero esta acción fue en vano, detalla The Guardian.

Dorothy Woodward describió a Elayne Stanley como “encantadora”, y agregó: “Era una persona hermosa y muy amigable”. Incluso dijo que las mascotas nunca habían sido agresivas y que muchos dejaron que sus hijos jugaran con ellas, hasta dormir a su lado, señala ese diario.

“Este ha sido un incidente extremadamente angustiante y nuestros pensamientos están con la familia de la mujer en este difícil momento”, dijo a The Guardian el oficial de policía Ian Whiley.