En total, Brasil reporta 50.617 decesos asociados al coronavirus y 1.085.038 contagios diagnosticados, siendo la segunda nación del mundo más afectada con la pandemia, detrás de Estados Unidos.

Con más de 12.500 muertes y casi 220.000 infectados acumulados, Sao Paulo sigue siendo el estado brasileño con más casos, seguido por Rio de Janeiro, que superó las 8.800 defunciones y los 96.000 contagios.

Esta semana, Brasil registró cinco jornadas consecutivas por encima de la barrera de los 1.000 fallecimientos, lo que significa que el virus continúa avanzando aceleradamente, pese a que los especialistas alertan que la pandemia todavía no ha alcanzado su pico.

Aunque varios estados y ciudades empezaron a inicios de junio la reapertura gradual de la economía, muchos municipios han decretado esta semana nuevamente las medidas restrictivas debido al acelerado ritmo de expansión del COVID-19.

El presidente Jair Bolsonaro, por su parte, no se ha manifestado sobre las cifras alcanzadas y se limitó a subir una publicación en sus redes sociales en tributo a un militar que falleció luego de un salto en paracaídas.

La politización de la pandemia ha llevado a partidarios y opositores del gobierno a aglomerarse en las calles, como este domingo en Brasilia, donde cientos de manifestantes de ambos lados se congregaron para expresar su apoyo o rechazo al mandatario.