“Bayer no propuso pagar 8.000 millones de dólares a todos los estadounidenses que abrieron diligencias relacionadas con Roundup. Eso es pura ficción”, declaró Kenneth Feinberg al diario alemán Handelsblatt.

“El tema de las compensaciones no fue abordado durante las discusiones en el marco de la mediación, que debe durar hasta septiembre”, precisó.

El viernes por la mañana, la agencia de prensa Bloomberg afirmó que el grupo químico y farmacéutico alemán podría ofrecer esa cantidad a los demandantes para evitarse futuros procesos relacionados con el glifosato, tras haber perdido tres de estos en California.

Bayer declinó “comentar los rumores” y aludió a sus declaraciones sobre el tema del 30 de julio, cuando presentaron sus resultados del segundo trimestre.

Ese día, el grupo reafirmó que recurrirá las tres primeras condenas, apoyándose en cientos de estudios favorables y el aval de reguladores de todo el mundo que se vienen acumulando desde mediados de 1970, cuando salió a la venta el herbicida con glifosato.

No obstante, el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC), dependiente de la OMS, consideró en 2015 que el glifosato era “probablemente cancerígeno”, en una declaración crucial para los procesos.

Se trata, sin embargo, de una evaluación de la peligrosidad del producto en general, y no del riesgo vinculado a una exposición a dosis corrientes.

A finales de julio, Bayer también prometió “implicarse activamente” en la mediación decidida a finales de mayo por un juez de San Francisco. Pero “solo se planteará un acuerdo amistoso si éste es financieramente razonable”, advirtió su presidente, Werner Baumann.