Tras escuchar los testimonios y relatos de los representantes de los poderes públicos, ministros, ONG, víctimas de “violación de derechos humanos”, al líder de la oposición, Juan Guaidó, y al mandatario Nicolás Maduro, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos informó que alcanzó acuerdos con el gobierno para vigilar la situación.

“Hemos podido alcanzar varios acuerdos (…) tenemos el compromiso expreso del gobierno para llevar a cabo una evaluación de la Comisión Nacional de Prevención de la Tortura, así como para evaluar cuáles son los principales obstáculos en el acceso a la justicia en el país”, dijo.

La alta comisionada también expresó que le preocupan las sanciones extranjeras impuestas a la Administración de Maduro porque han “exacerbado” la “preexistente crisis económica”: “A mí me duele la situación en Venezuela, me duele porque veo lo que le pasa a la gente”, aseguró.

Bachelet también dijo que el Gobierno de Maduro aceptó que su equipo ingrese “a los centros de detención para poder monitorear las condiciones” en las que se encuentran y para que puedan hablar “confidencialmente” con ellos, así como permitir un acceso “más amplio a los distintos mecanismo de derechos humanos”.

La exmandataria chilena expresó su deseo de que la asistencia de su equipo sirva para reforzar la “prevención de la tortura”, y destacó que para ella fue “profundamente doloroso” escuchar a las víctimas de violación de derechos humanos o de la “violencia política por ser partidarios del régimen” de Nicolás Maduro.

Eso sí, no dejó de expresar que espera que el Gobierno de Maduro cumpla con su palabra de otorgar a su equipo acceso pleno a los detenidos, y que de no ser así lo informará. Asimismo, llamó a la liberación de todos los que estén detenidos “por ejercer sus derechos civiles y políticos de forma pacífica”, y celebró la liberación de los ciudadanos Melvin Farías y Junior Rojas.

Maduro aseguró ante la prensa que se comprometió a “tomar con seriedad” las sugerencias de Bachelet “para que en el país “prime un sistema de derechos humanos cada vez más profundo, cada vez mejor, que proteja a la familia”.

Guaidó, por su parte, indicó que la expresidenta chilena expresó, durante el encuentro que sostuvieron, su “reconocimiento implícito y explícito de la catástrofe” que vive el país.