Después de haber descubierto los cadáveres de al menos 30 perros y gatos en la calle, varios habitantes de un pequeño pueblo, situado a 200 kilómetros del sur de Hanoi, decidieron llamar a la policía.

El cuerpo de seguridad allanó la casa de los criminales cuando estaban metiendo a los animales muertos en bolsas de basura. Además, en la residencia fueron encontradas botellas con cianuro y utensilios para descuartizarlos.

En Vietnam la carne de perro y gato todavía se comercializa en algunos mercados y se come tradicionalmente asada. De igual manera, hay personas que la acompañan con una bebida hecha a base de arroz o con una cerveza.

Las autoridades vietnamitas en 2018 les pidieron a los ciudadanos, principalmente de las provincias, que dejaran de consumir esa carne y explicaron que esta costumbre atenta contra la reputación internacional del país y aumenta además el riesgo de propagación de la rabia.

El pasado 17 de abril, por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó prohibir la venta de animales exóticos y salvajes en los diferentes mercados del mundo debido a la aparición del coronavirus.

“Los gobiernos deben imponer estrictas regulaciones en el comercio de las diferentes especies como alimento, ya que el 70 % de los virus son zoonóticos”, manifestó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo, en aquella ocasión.