“Estamos hablando de 5.000 personas que salen diariamente, 150.000 al mes, pues aproximadamente estaríamos hablando de 5,5 millones para finales de este año”, afirmó a periodistas el coordinador del Grupo de Trabajo de la Secretaría General de la OEA sobre la migración de Venezuela, David Smolansky.

Si continúa la crisis migratoria, sin precedentes en América Latina y nunca vista en un país que no está en guerra ni ha sufrido una catástrofe natural, la cifra de personas que huyen de Venezuela “pudiese llegar a ocho millones”, agregó Smolansky.

El presidente Iván Duque dijo a la cadena NBC que de esa cantidad, serían 2’000.000 los que estarían en Colombia el año entrante, tal como lo reseñó Blu Radio.

Colombia es el país que más migrantes ha recibido, 1,3 millones según el informe, seguido de Perú (768.100), Chile (288.200), Ecuador (263.000), Brasil (168.300), Argentina (130.000), Panamá (94.400), Trinidad y Tobago (40.000), México (39.500), Guyana (36.400), República Dominicana (28.500), Costa Rica (25.700), Uruguay (8.600) y Paraguay (5.000).

Por otra parte, el informe, que cita datos de la oficina Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), señala que al menos cuatro millones de personas han huido hasta ahora de Venezuela, lo que representa al menos el 13 % de la población total de ese país.

El Grupo de Trabajo sobre Migrantes Venezolanos de la OEA pidió a los países de la región que le otorgue a esos ciudadanos el estatus de “refugiado” y solicitó la creación de una “tarjeta de identidad regional” que les permita movilizarse por el continente sin dificultades:

“Definir a los venezolanos que huyen de su país como refugiados les garantizará protección permanente con derecho a la identidad, acceso a servicios como la salud y educación, así como la oportunidad de insertarse en los mercados laborales”

“También en nuestras recomendaciones hacemos un llamado a los miembros permanentes y también observadores a no hacer una ninguna deportación de venezolanos que lleguen en condiciones vulnerables, sin antecedentes penales ni haber cometido delitos en los países receptores”, manifestó el coordinador del Grupo de Trabajo.

El informe de la OEA señala que los determinantes de la migración son el colapso económico y la violación sistemática y generalizada de los derechos humanos, pero también la crisis humanitaria, las reiteradas fallas en el suministro de servicios básicos y la violencia generalizada:

“En Venezuela, ni la violencia ni el uso abusivo de la fuerza ha sido algo que Maduro haya podido resolver. Año tras año las cifras de homicidios aumentan y no hay una actuación rápida que brinde justicia a las víctimas”