“Más que una solución militar de carácter extranjero, hoy lo que se necesita es afianzar la ruptura entre las propias fuerzas militares (venezolanas) y que esas fuerzas militares se ubiquen del lado de la Asamblea y del presidente (Juan) Guaidó”, declaró Duque a Europa Press el fin de semana.

Tras cuestionar las declaraciones, Maduro, que acusa reiteradamente al gobierno de Colombia de ser cómplice de Estados Unidos en supuestos planes para derrocarlo, tildó a Duque de “bastardo oligarca” y autorizó a los militares a responderle con “toda la fuerza.

“La FANB rechaza categóricamente las infaustas declaraciones del señor Iván Duque, a quien le exigimos respeto y le recordamos que pierde su tiempo intentando fragmentar nuestra unidad”, indicó un comunicado firmado por el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, este lunes.

Maduro tiene en los militares la columna vertebral de su Gobierno, y asegura que cuenta con completa “lealtad” por parte del alto mando. En contraste, el opositor Juan Guaidó insiste en llamar a los uniformados a retirar su apoyo al líder socialista y contribuir a restablecer la “democracia”.

Acogiendo los llamados de Guaidó, unos 900 militares y policías desertaron y cruzaron hacia Colombia en febrero pasado tras el fallido ingreso de ayuda humanitaria. Después de esto, el reconocido como presidente interino por medio centenar de países intentó sin éxito un levantamiento militar con un puñado de uniformados.

La comisión de Defensa del Legislativo, único poder en manos de la oposición, sostuvo que 198 militares están presos por traición a la patria y conspiración, entre otros cargos. En ese grupo están incluidos cinco oficiales capturados el viernes, según el comité.