Así lo manifestaron desde el principio del programa: “¡Estamos henchidos de regocijo y apelotardados de alborozo porque este nuestro programa número 82!”, anunció De Francisco.

Las risas de ambiente no respondieron, dejando todo en un silencio solemne que rompió de nuevo Martín de Francisco: “Por razones obvias, dedicamos esta octogésima segunda emisión a nuestro presidente eterno”.

“Nuestra inspiración, nuestra luz en la oscuridad, nuestro señor y dador de vida, pero sobre todo quitador de vidas, como Dios”, agregó Moure.

Ninguno aclaró exactamente a quién se referían, y dejó a muchos preguntándoselo, aunque otros tienen pistas porque no a muchos se les llama “presidente eterno”.

Así fue la presentación del programa: