Mientras que la producción fue aplaudida por poner sobre la mesa asuntos importantes como el acoso escolar y la autolesión, también fue criticada por algunas escuelas médicas y psicólogos, que creen que puede llevar al suicido a jóvenes con problemas de salud mental.   

“Al tiempo que nos preparamos para estrenar la tercera temporada este verano, estuvimos atentos al debate alrededor de la serie”, anunció Netflix en Twitter el lunes por la noche.

Siguiendo el consejo de expertos médicos, como el de la doctora Christine Moutier, jefa de la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio, Netflix decidió junto con el creador Brian Yorkey y los productores editar la escena de la primera temporada en la que Hannah se quita la vida.   

Brian Yorkey dijo que la escena explícita de suicidio pretendía mostrar “el horror de ese acto para asegurarse de que nadie deseara emularlo”. 

“Ninguna escena es más importante que la vida de la serie y su mensaje de que debemos cuidarnos mejor los unos a los otros”, dijo Yorkey en una declaración de Twitter. 

“Creemos que esta edición ayudará a la serie a ser beneficiosa al máximo para la mayoría de las personas, además de mitigar cualquier riesgo para los espectadores jóvenes especialmente vulnerables”.

Netflix destacó positivamente que la serie dio pie a discusiones sobre los problemas de salud mental. 

“Hemos oído de muchos jóvenes que ’13 Reasons Why’ les animó a iniciar conversaciones sobre asuntos difíciles como la depresión y el suicidio y a pedir ayuda, en muchos casos por primera vez”, comunicó la plataforma.

 Dos estudios publicados en mayo determinaron que la tasa de suicidio entre los jóvenes estadounidenses había aumentado significativamente en los meses siguientes al estreno de la serie.

Un estudio del año pasado que Netflix encargó a la universidad Northwestern concluyó que la mayoría de jóvenes creía que la serie les había ayudado a entender mejor la depresión y a empatizar con las víctimas de acoso.