Linda Palma fue diagnosticada con esa enfermedad que casi la deja ciega y en silla de ruedas, pero que con la ayuda de los médicos se ha ido recuperando.

Hoy la presentadora sufre la pérdida del Dr. Azumendi, un hombre que además de ofrecerle ayuda médica, era un apoyo emocional en ese duro proceso de recuperación.

“Gracias por esos abrazos espichados con la mejor energía; gracias por tu sonrisa estruendosa y auténtica. Gracias por tus palabras siempre positivas y sinceras. Gracias por los salmos que me leías antes de las citas”, escribió Linda Palma en Instagram.

Pese a la tristeza que siente por la pérdida por uno de sus médicos de cabecera, asegura sentirse bien de salud y está profundamente agradecida por cruzarse con Azumendi en el camino, quien le ayudó a superar la EM y disfrutar de la vida.

Aquí la fotografía que compartió en sus redes sociales: