Como el hombre manifestó al informativo ‘La sexta’, Sabina ya habló con su esposa y sus hijas; además, en el hospital ha estado acompañado de sus familiares y amigos más cercanos.

Luego de la cirugía que le hicieron por la aparatosa caída que sufrió en medio de un concierto en Madrid, el artista habría pedido que lo dejaran encender un cigarrillo: “Yo quiero fumar”.

Las palabras del intérprete las tomó su amigo y el medio como una señal de que todo está bien con la salud del músico, quien por el golpe sufrió “una triple fractura en el hombro” y fue intervenido por un derrame cerebral.

Benjamín también aseguró al medio que Joan Manuel Serrat, con quien Sabina compartía escenario en el momento del accidente, ha estado dentro del centro asistencial, velando en todo momento por el bienestar de su colega.

Además, el amigo del intérprete explicó que luego de la caída Joaquín pidió continuar con el concierto, pero por recomendación de los médicos no lo pudo hacer; “en la madrugada fue cuando se empezó a sentir mal”.

Cabe mencionar que en el último parte médico emitido por el Hospital Ruber Internacional, la doctora Mercedes Cuesta explicó que el cantante ha tenido “una evolución favorable” y se volverá a emitir otro documento al respecto solo cuando haya algo relevante que comunicar.