El doodle integra cada una de las letras de Google con piezas de Ramírez Villamizar y el rostro del artista que sustituye a la segunda “o” en el nombre de la empresa estadounidense. 

El artista nació en 1922 en la localidad de Pamplona, que forma parte del departamento de Norte de Santander, limítrofe con Venezuela.

Tras pasar su infancia en esa localidad y la juventud en Cúcuta, se trasladó a Bogotá para estudiar los primeros años de la carrera de arquitectura en la Universidad Nacional, pero siempre se mostró atraído hacia el arte.

Dejó atrás la carrera de arquitectura y comenzó a pintar con notas expresionistas, claramente influido por el francés Georges Rouault.

El paso definitivo al arte abstracto lo dio en París, poco después de su llegada a esa ciudad en 1950, donde conoció de primera mano el arte de Pablo Ruiz Picasso.

Allí se involucró en el arte geométrico y buscó un estilo propio con formas planas que mezclaba con líneas curvas y rectas entrelazadas con diseño y color.

El arte precolombino también jugó un rol importante en la creación de Ramírez Villamizar y se observa en su estilo que había paseado y analizado las piezas del Museo del Oro de Bogotá, el más importante de arte prehispánico en Colombia.

Su época de mayor gloria comenzó en la segunda mitad de la década de los sesenta, cuando expuso en museos como el de Arte Moderno y el Guggenheim de Nueva York.

Desde fines de los setenta, Ramírez Villamizar se enfocó casi en exclusiva en esculturas de hierro oxidado que durante algún tiempo alternó con obras pintadas, pero después de 1984 solo trabajó el hierro sin pintar, con escasas excepciones.

Falleció en Bogotá el 24 de agosto de 2004 y sus cenizas depositadas fueron en el Museo de Arte Moderno Ramírez Villamizar de su Pamplona natal, donde recuerdan una de las frases que inspiró su creación: “Lo que primero debe tener una obra de arte es poesía; sin poesía, sin misterio sería apenas geometría, y esta sola no es arte”.