Cuéllar asegura que para tener impacto electoral ese acontecimiento debe tener trascendencia nacional y acentuar las percepciones ya establecidas.
Y como ejemplo de uno de esos acontecimientos en Colombia cita la firma del acuerdo de paz con las Farc en Cartagena, que terminó marcando el triunfo del No en el plebiscito.

“Ese lunes 26 de septiembre de 2016 millones de televidentes vieron a Juan Manuel Santos saludar efusivamente a Timochenko, Nicolás Maduro y Raúl Castro. El castrochavismo en vivo y en directo. Con esa imagen, confirmaban el mensaje terrorífico de los del No. Fue suficiente para voltear a algunos indecisos y motivar a otros a levantarse de la cama e ir a las urnas”, dice Cuéllar en Semana.

Luego de las elecciones legislativas y las consultas partidistas del 11 de marzo, el discurso del miedo al castrochavismo ha mermado lo que, según Cuéllar, ha coincidido con el ascenso de Gustavo Petro en las encuestas.

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“El 20 de mayo se repetirá la dosis de indignación. Va a generar conmoción y furia en Colombia el triunfo de Maduro. Será la noticia de la semana. Y Venezuela volverá a ser tema de campaña. Con excepción de Gustavo Petro, quien apoyó la convocatoria ilegítima de la Asamblea Constituyente el año pasado, todos los candidatos presidenciales son críticos del régimen venezolano. Incluso, Iván Duque ha denunciado a Maduro ante la Corte Penal Internacional”, dice Cuéllar.

No lo dice Cuéllar, pero esto podría avivar el miedo al castrochavismo y, como sí lo dice él, al “salto al vacío”.