En el operativo, que se llevó a cabo delante de clientes y empleados, las autoridades de la Secretaría de Gobierno argumentaron que la decisión no tiene nada que ver con el servicio de la aplicación y se tomó por que el lugar no contaba con el certificado para el funcionamiento de la puerta automática de ingreso, según El Tiempo.

Al respecto, Uber afirmó que presentó la documentación acreditada que certifica que el Centro de Atención “opera en cumplimiento con todos los requisitos exigidos por la ley”.

Sin embargo, “las autoridades procedieron a hacer el cierre del establecimiento de manera arbitraria”. 

Por ello, la compañía advirtió que interpondrá todas las acciones legales correspondientes para la defensa de sus derechos.

Además, según RCN Radio, Uber destacó que, a pesar de no contar con una reglamentación específica para prestar sus servicios en Colombia, en enero de este año, pagó 34.000 millones de pesos por el impuesto del IVA en el país.

“Lamentamos la decisión tomada por dichos funcionarios”, dijo la empresa.