La entidad estableció que las personas naturales y compañías llegaron a un acuerdo con el fin de sabotear el proceso de contratación de compra y distribución de estos productos, que debían ser entregados a varias instituciones educativas en la capital del país.

Desde un comienzo los implicados en el caso tuvieron la intención de que el proceso fuera declarado desierto; esto con el objetivo de forzar la apertura de uno nuevo, lo que efectivamente se hizo, y en el cual la Secretaría de Educación Distrital tuvo que pagar más por la fruta, lo que les permitió ganar mucho más dinero, indicó la Superindustria en un comunicado enviado a medios.

“Se encontró suficiente evidencia de que los precios iniciales eran referentes del mercado, pero por estas empresas y personas, se dio un fenómeno artificial de alza en cada uno de los ítems a contratar”, dijo el superintendente delegado para la Protección de la Competencia, Juan Pablo Herrera, de acuerdo con La FM.

Entre las empresas sancionadas por la entidad se encuentra la Industria de Alimentos Daza S.A.S, la Comercializadora Disfruver S.A.S y Namasté Food S.A.S, Best Colombian Fruits S.A.S; mientras que las personas naturales multadas fueron Andrea Rosas, Juan Fonseca, Néstor Casteblanco, Stella Téllez y Geimi Daza.