En el caso de Armando Records, su propietario (y fundador) es Juan Sebastián Molina. Este joven empresario se puede dar el lujo de decir que su marca está en la lista de los 100 mejores sitios de rumba del mundo (puesto 87), según el International Nightlife Association.

La historia de este inversionista la dio a conocer la revista Dinero, que asegura que Molina fue mesero en Nueva York y luego se dedicó al arte de mezclar bebidas. Su negocio nació en 2008 y es uno de los más exitosos del norte de Bogotá; incluso, tiene planes de seguir creciendo en ese mismo sector de la capital.

Por los lados de Plaza México, otro de los bares más exitosos de Bogotá, su socio principal es el administrador Andrés Felipe Gutiérrez, con experiencia en multinacionales. Según dice Dinero, este inversionista se fijó en el negocio y decidió comprárselo a su suegro hace 5 años; este sitio de rumba ya tiene 25 años de existencia y se posiciona como uno de los preferidos en dos zonas de la capital.

“Por estos días Plaza México recibe una inversión $1.000 millones solo para temas de decoración”, describe ese mismo medio económico.

El más joven de los tres mencionados es Cantina La 15 que, con tan solo un mes en la capital, promete dar de qué hablar. Este bar está ubicado en la zona T y llama la atención por lo “moderno e imponente”, describe Dinero.

Los dueños de Cantina La 15 son los mismos de la cadena de ropa Studio F. Además, tras bambalinas están Óscar Reyes, director creativo; y Alejandra Reyes, directora de mercadeo y publicidad.

El negocio de los bares en Bogotá es muy exitoso en la mayoría de los casos. Según el diario La República, tres de cada 10 clientes gastan entre 75.000 y 100.000 pesos durante una noche de rumba.

Además, muchos de estos negocios tienen diversificada su oferta y ya no se limitan a vender licores, sino que más del 40 % de estos establecimientos tienen servicios de restaurantes, y ofrecen ambientes poco cotidianos y caracterizados por innovación, describe La República.