Con el pasar de los días y sin que la víctima lo note, las empresas envían el reporte negativo a las centrales de riesgo del país y estas reseñan en su historial la deuda o morosidad que está a su nombre, detalló El Tiempo.

El medio reseñó que, según cifras de la Superintendencia de Comercio (SIC), este tipo de casos presentó una incremento del 122 % en el último año, especialmente en planes de telefonía y ventas por catálogo.

Al respecto, La República informó en los últimos días que toda persona que sea víctima de esta modalidad de estafa debe interponer la queja ante las autoridades de comercio para que el reporte negativo no se cargue a su cuenta o sea eliminado.

También tiene que solicitar la corrección de ese puntaje ante la empresa en la que el estafador solicitó un producto o servicio a su nombre, sustentando el hecho con argumentos que lo comprueben o documentación que soporte su versión, añadió el periódico.

Después de que la compañía y las autoridades analicen la queja y verifiquen lo ocurrido, las centrales de riesgo están en la obligación de cambiar el reporte y eliminarlo en los próximos 15 días hábiles, aseguró el medio.

“Es importante mencionar que si la obligación fue abierta por un suplantador, no tiene que pagarla”, reiteró el diario.