La intención del documento, de acuerdo con Caracol Radio, es igualarles las cargas a los dueños de taxis y a las ‘apps’ que operan en el país; si se aprueba la ley, según el congresista, se crearía una nueva categoría de transporte en Colombia, intermediada por plataformas abiertas.

“El mundo cambió. Llegaron las nuevas tecnologías y emprendimientos, y nuestra normatividad se quedó atrás, como siempre. Por eso, no podemos limitarnos simplemente a legalizar las plataformas”, indicó el legislador en la emisora.

Acosta destacó en el medio que el proyecto busca cambiar un artículo del Estatuto General de Transporte, para que una persona que quiera prestar el servicio individual de pasajeros no tenga que estar inscrito a una empresa para poder hacerlo, sino que pueda hacer uso de otras plataformas digitales.

Pero ¿qué pasará con la plata de los cupos? De acuerdo con Acosta en la emisora, se buscará crear un fondo para reponer esos recursos a cada propietario y, después de esto, la plata de ese fondo servirá para mantenimiento de vías y digitalización del sector transporte.

El permiso (cupo) para que una persona pueda prestar el servicio de taxi en el país tiene un costo de 73.000.000 de pesos; a esto hay que sumarle los costos de matrícula (500.000 pesos), Soat (500.000 pesos), póliza (1.000.000 de pesos) y el carro nuevo (42.000.000 de pesos), por lo que el que esté interesado en ejercer está profesión tiene que sacarse del bolsillo 117 millones de pesos.