Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 11, 2026 - 6:22 pm
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Durante un reciente Consejo de Ministros celebrado en Montería, Córdoba, la emergencia causada por las lluvias en este departamento ocupó un lugar central en la agenda gubernamental. Nicolás García Bustos, presidente de la Federación Nacional de Departamentos (FND), junto al gobernador local, Erasmo Zuleta Bechar, expusieron una propuesta concreta para hacer frente a la grave situación: plantearon la posibilidad de emplear los fondos no utilizados del Sistema General de Regalías que permanecen en diferentes ministerios, como una vía de solución para la atención y recuperación de las zonas más golpeadas.

Según datos presentados por la FND, existen más de 6 billones de pesos colombianos en recursos aún no ejecutados. De esa suma, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible dispone de 1,5 billones y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación cuenta con 4,6 billones. Estos recursos, que provienen fundamentalmente de las contraprestaciones que pagan las empresas por la explotación de petróleo, gas y carbón, legalmente deben destinar el 10 % de la inversión a proyectos de ciencia, tecnología e innovación.

No obstante, tanto García Bustos como Zuleta Bechar enfatizaron que la intención no es oponerse a una declaratoria formal de emergencia económica y ambiental, sino, al contrario, llamar la atención sobre la necesidad de aprovechar los recursos existentes antes de buscar nuevas fuentes de financiación. El gobernador Zuleta subrayó que hay recursos considerables que actualmente no están en uso, los cuales servirían para estructurar proyectos estratégicos y asistir a los territorios más vulnerados por las inundaciones.

El impacto de las lluvias se refleja claramente en las cifras aportadas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que cuenta más de 58.000 familias afectadas y 35.000 hectáreas bajo el agua en distintas regiones del país. En Córdoba, la magnitud del problema es quizá más severa: más de 140.000 personas han sido directamente damnificadas, de acuerdo con los datos del propio gobernador Zuleta.

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A pesar de la relevante suma de dinero disponible en las arcas ministeriales —en especial las destinaciones para ciencia y tecnología—, existen obstáculos sustanciales para su uso eficiente. El Ministerio de Ciencia, que ha registrado recortes presupuestales para los años 2025 y 2026, sostiene que aún cuenta con recursos provenientes del sistema de regalías. Sin embargo, como lo explicó Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional, reemplazar el presupuesto tradicional por regalías resulta problemático, pues los objetivos y regulaciones que rigen a estas partidas restringen el acceso de muchos grupos de investigación, limitando así el apoyo a la comunidad científica del país.

La baja ejecución de los fondos de regalías es otra complicación relevante: en el periodo 2023-2024, solo el 13 % de los 3 billones de pesos asignados al sector científico fue aprobado por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD) de Ciencias. Así, mientras los recursos existen en papel, su materialización en proyectos concretos para responder emergencias representa todavía un desafío. Frente a esta realidad, las autoridades siguen debatiendo vías para responder con eficacia a las crisis causadas por eventos naturales de magnitud creciente.

¿Cómo funciona el Sistema General de Regalías en Colombia?

El Sistema General de Regalías es una estructura financiera creada para redistribuir los ingresos que obtiene el Estado gracias a la explotación de recursos naturales no renovables, como el petróleo, el gas y el carbón. Por ley, una parte de estos fondos se reserva específicamente para proyectos destinados a fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación, canalizándose a diferentes regiones y sectores.

El funcionamiento del sistema está regulado por estrictas normativas que marcan los términos y condiciones de acceso a los recursos. Los proyectos que buscan financiación deben pasar por procesos de convocatoria y aprobación definidos por entidades como el OCAD. Esta burocracia, aunque busca transparencia, puede demorar la llegada oportuna de los fondos para atender emergencias o necesidades urgentes en el territorio colombiano. ¿Qué retos enfrenta el sistema para convertirse verdaderamente en un motor de desarrollo regional?


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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