El senador Gustavo Petro, a quien recientemente volvieron a amenazar por redes sociales, sugirió en un trino que el Gobierno debería restringir la repartición de esos dividendos, lo que podría aplicarse a la empresa privada en general, y eso fue lo que causó varias críticas.

Este es el trino de Petro:

El tuitero Roberto Gómez dice que la sugerencia de Petro implicaría que quienes son accionistas de empresas deberían compartir sus ganancias “con todo parásito seguidor” de Petro, “acostumbrado a vivir de los demás”.

Otro usuario de Twitter defiende la idea del político y dice que lo que pretende es “restringir que [los bancos] se lleven todo el dinero y que los colombianos queden a expensas de un banco que va a aumentar los intereses”.

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Algunos le enrostran que si lo que Gustavo Petro quiere es causar miedo, lo está logrando: “Hace 4 años fue la expropiación, hoy es la intervención estatal de negocios privados”, trina Germán Cárdenas:

Dr. Tolin le responde: “No, Gustavo… la generación de la riqueza no debe impedirse” y le dice que es seguidor de Petro, pero que sugerencias como estas “rayan en la persecución” y le recuerda al senador que los accionistas de bancos como los del Grupo Aval no son necesariamente millonarias, sino personas del común que hallan en las acciones de la empresa una forma de invertir.

El usuario Alexander_15 dice: “¿Y cuál es el problema? [Un banco] es una empresa privada”, mientras que Gran Rimpoche tildó la idea de “una bestialidad” y una copia del discurso del fallecido líder venezolano Hugo Chávez.

Este usuario considera la propuesta como la intervención del Estado en la empresa privada, algo inconcebible y peligroso:

Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria

Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.