Dicen que esta medida podría proteger la industria nacional y ayudar a apalancar, en parte, la recuperación ante crisis económica que se vive por cuenta del COVID-19.

“Hacemos un llamado al gobierno nacional. Nos hemos dado la pela y hemos garantizado las nóminas; pero de seguir como vamos, pagando retención en la fuente, IVA de las telas, IVA del lugar de funcionamiento, nos veremos abocados al cierre de nuestras empresas”.”, afirmó Giovany Algarra, gerente de Inversiones Tecnográficas ITG Bioseguridad, citado por el diario Portafolio.

Si el Ejecutivo no quiere dejar de comprar tapabocas en China, la otra opción que plantean los empresarios es que apliquen los aranceles. Así mismo, piden que se deje de cobrar IVA por la venta de este elemento considerado vital para enfrentar la pandemia y evitar un mayor número de contagios.

Así mismo, los dueños de empresas, muy afectados por la crisis, enfatizan en que las empresas del país asiático tampoco pagan arriendos ni asumen otros costos que sí pagan los fabricantes locales. Según ellos, cita ese mismo diario, esto constituye una “evidente competencia desleal”.

De acuerdo con RCN Radio, la estrategia de los chinos es ofrecer los tapabocas con precios muy bajos, pero esto desencadena en una crisis para las demás empresas productoras. Incluso, algunas reconocen que podrían cerrar pronto.

“Hacemos una inversión por encima de los 8 mil millones de pesos además de las materias primas, para producir 1 millón de tapabocas termosellados de 3 capas diariamente. Necesitamos hacer turnos de 8 horas con 80 personas, son 240 personas, empleamos  30 personas para el área administrativa, sumemos los empleos indirectos y fácilmente pueden ser 1.000 personas entre productores de alambre, caucho, cajas, transporte, quienes se quedarían sin un sustento”, sostuvo Algarra, citado por ese medio radial.