Con un promedio de 2.000 edificios que sobrepasan los 150 pisos, la construcción de rascacielos dinamizó el mercado mundial en la última década, especialmente el de vivienda, informó Portafolio.

El ejemplo más claro es el Burj Khalifa, construido en Dubai e inaugurado en el año 2010, que tiene 160 pisos, una altura promedio de 860 metros y es el más alto del mundo.

El medio añadió que en Jeddah (Arabia Saudí), Chicago (Estados Unidos), Melbourne (Australia), algunas ciudades chinas y otras coreanas albergan la mayor cantidad de edificios residenciales que superan los 100 pisos en todo el planeta.

Además, que, especialmente, las grandes potencias proyectaron la construcción de al menos 500 edificaciones más en los próximo años, según el Centro de Rascacielos, una base de datos en línea, destacó el diario.

Otro ejemplo sobre el tema lo evidenció ante el mundo Rusia. La semana pasada, Moscú inauguró el rascacielos residencial más alto de Europa, con 104 plantas y 405 metros de altura, reseñó RT.